Agosto puso de relieve la tensión entre un crecimiento económico y de utilidades resiliente, y una dinámica de política y de mercado cada vez más desafiante. Los bancos centrales de mercados desarrollados se mantuvieron cautelosos ante la persistencia de presiones inflacionarias, mientras la intervención gubernamental en Japón y en EE.UU. buscó contener la volatilidad en divisas y bonos. Se espera que los cuatro principales bancos centrales suban tasas al menos una vez antes de que termine el año. A pesar de yields más altos, as acciones globales avanzaron 2.4%, apoyadas por una sólida temporada de resultados y renovado optimismo en IA. Además, la volatilidad en renta variable se enfrió, con el VIX relativamente estable entre 15 y 16, muy por debajo de su pico de 22 en julio. Para los inversionistas, el mes reforzó la importancia de permanecer invertidos, al tiempo que se mantiene la diversificación entre regiones, sectores y clases de activos.